La Procuraduría Provincial de Instrucción de Villavicencio dio un paso decisivo en el proceso disciplinario contra el concejal de Castilla La Nueva, Jhon Deyber Ramírez Quintero. El ente de control formuló pliego de cargos al cabildante tras hallar pruebas de lo que sería un patrón sistemático de inasistencias injustificadas a la corporación.
La investigación abarca un periodo extenso que va desde mediados de 2024 hasta principios de 2025. Según el pliego de cargos, Ramírez Quintero habría faltado a sus deberes en los siguientes periodos:
- 2024: Meses de mayo, agosto y noviembre.
- 2025: Mes de febrero.
En total, el Ministerio Público contabiliza más de 40 sesiones plenarias a las que el concejal no habría asistido, sin que mediara una excusa válida o justificación legal según el reglamento interno del Concejo Municipal.
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Para la Procuraduría, el comportamiento del investigado no es una falta menor. Provisionalmente, la conducta ha sido calificada como falta disciplinaria gravísima. Esto implica que, de confirmarse la responsabilidad de Ramírez Quintero, este podría enfrentarse no solo a la suspensión del cargo, sino a una inhabilidad definitiva para ejercer funciones públicas.
«La asistencia puntual a las sesiones no es una opción, es un deber funcional de los elegidos por voto popular para representar los intereses de la comunidad», enfatizó el ente de control.


