En un esfuerzo por pasar de la conmoción a la acción preventiva, el Gobierno del presidente Gustavo Petro, a través del Ministerio de Justicia, anunció el lanzamiento de una herramienta que podría marcar un antes y un después en la protección de las mujeres en el país: la Guía técnica para la evaluación del riesgo feminicida.
Este anuncio llega en un momento de luto nacional, tras los recientes y dolorosos feminicidios registrados en ciudades como Bogotá, Malambo, Ibagué y Cali, casos que han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria: ¿se pudieron evitar?
Identificar el peligro antes de que sea tarde
El objetivo de esta guía, que será presentada oficialmente este miércoles en la Universidad Externado de Colombia, es doble. Primero, busca empoderar a las mujeres para que ellas mismas logren identificar las señales de alerta en sus relaciones o entornos. Segundo, establece criterios técnicos para que los funcionarios no minimicen las denuncias.
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El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, fue enfático al señalar que muchas veces las señales de peligro son evidentes, pero fallan la valoración y la respuesta institucional. «Buscamos que cuando una mujer advierta ese peligro ante comisarías de familia, Medicina Legal o la Fiscalía, el riesgo se evalúe de manera objetiva y se activen medidas de protección reales», explicó el funcionario.
Una respuesta contra la negligencia institucional
Históricamente, muchas víctimas de feminicidio en Colombia habían denunciado previamente a sus agresores sin recibir una protección efectiva. Con esta nueva guía técnica, el Ministerio pretende que las autoridades (policía, jueces y fiscales) hablen un mismo lenguaje técnico para actuar antes de que el ciclo de violencia termine en tragedia.
La iniciativa no es solo un documento administrativo; es un mecanismo de alerta temprana diseñado para que ninguna señal de auxilio pase desapercibida y para fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones frente a las violencias basadas en género.


