Con la temporada de lluvias tocando a la puerta, la administración de César Ortiz Zorro ha puesto en marcha un plan de choque para evitar que el río Cravo Sur cause estragos en la capital casanareña. A través de la oficina de Gestión del Riesgo, se adelantan trabajos pesados en tres puntos neurálgicos de Yopal que históricamente han sufrido por la socavación y las inundaciones.
Estas intervenciones forman parte de un paquete de 15 obras de prevención que se ejecutan en todo el departamento, buscando que los campesinos y transportadores no queden incomunicados cuando el clima empeore.
Protección para los productores de La Calceta
En la vereda La Calceta, una de las zonas más golpeadas por los desbordamientos, la maquinaria trabaja sin descanso en la canalización de un kilómetro del río. Este trabajo, que fue una solicitud directa de la comunidad, tiene como fin principal reducir la fuerza del agua que año tras año se lleva predios enteros y afecta la producción agropecuaria de las familias llaneras.
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Vía El Morro y Puente Santa Inés: Conectividad asegurada
El segundo frente de batalla se encuentra en la vía hacia El Morro y Labranzagrande. A la altura de La Guamalera, se construye un box culvert y muros de protección en gaviones. El objetivo es claro: mitigar los constantes deslizamientos de lodo y evitar que el río termine por «comerse» la carretera, un corredor vial que es vital no solo para el Meta y Casanare, sino para la conexión interdepartamental.
Por otro lado, en el puente Santa Inés, se ejecutó un enrocado estratégico y se construyó un canal de 300 metros. Esta obra protege directamente la estructura del puente y garantiza el paso seguro para más de 120 familias de las veredas El Perico y La Reforma, quienes dependen de este acceso para sacar sus productos y movilizarse hacia el casco urbano.
Gestión para reducir la vulnerabilidad
Wilson Porras, director de Gestión del Riesgo departamental, señaló que estos puntos fueron priorizados por ser los de mayor amenaza en Yopal. «Estamos atendiendo con diques y canales los sectores donde el río ejerce más erosión, para que esta temporada invernal no nos tome por sorpresa», aseguró el funcionario.
Con estas obras, se espera que el Cravo Sur deje de ser una amenaza constante y se convierta en un afluente controlado que respete la infraestructura y la tranquilidad de los yopaleños.


