Lo que debía ser una sesión ordinaria de política monetaria terminó en un verdadero incendio político y económico. Este martes, la Junta Directiva del Banco de la República decidió, por mayoría, aumentar en 100 puntos básicos la tasa de interés, situándola en un 11,25%. La respuesta del Gobierno Nacional no se hizo esperar: en un acto sin precedentes, el Ministerio de Hacienda se retiró de la sesión en señal de rechazo.
La decisión, que busca frenar una inflación que se resiste a bajar, contó con cuatro votos a favor del incremento, mientras que otros tres miembros proponían bajar o mantener la tasa, evidenciando una fractura interna en el Emisor.
¿Por qué subieron las tasas?
El Banco basó su decisión en las cifras del DANE, que muestran que la inflación anual se ubicó en 5,3% en febrero, un nivel superior al esperado. Además, factores internacionales como el conflicto en Irán han generado incertidumbre: aunque el petróleo sube (lo cual es bueno para Colombia), también se encarecen las importaciones de gas y fertilizantes, lo que termina encareciendo la comida.
«Desproporcionado»: El reclamo del Gobierno
Tras conocerse el aumento, el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, calificó la medida como un golpe directo al crecimiento del país. Según el funcionario, elevar los intereses en este momento podría asfixiar la economía productiva.
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“Consideramos que esta propuesta afecta de manera sensible el esfuerzo de mantener la senda de crecimiento. Existe un claro conflicto entre la economía rentista (bancos) y la economía productiva”, afirmó Ávila Plazas.
El Ministro fue más allá y lanzó una fuerte pulla a los codirectores del Banco, señalando que cuatro de ellos parecen estar más alineados con los intereses del sector financiero que con la realidad de las empresas y los hogares colombianos.
Se abre el debate nacional
Ante la gravedad de la situación, el jefe de la cartera de Hacienda propuso abrir un debate público sobre cómo funciona la Junta del Banco de la República. El Gobierno argumenta que la visión actual es «excluyente» y se basa únicamente en analistas financieros, dejando de lado la visión de otros sectores de la economía.
Para el ciudadano de a pie, esta noticia significa que el costo del dinero seguirá alto: endeudarse será más caro, una medida amarga que el Banco considera necesaria para que los precios de la canasta familiar no sigan subiendo sin control.


