En un movimiento estratégico para enfrentar las consecuencias de la crisis climática en el país, Asobancaria y el Gobierno Nacional han suscrito el acuerdo «Abrigo» (Alianza Bancaria por la Recuperación Integral y la Generación de Oportunidades). Esta iniciativa surge como una alternativa a las inversiones forzosas y busca brindar un salvavidas financiero a millones de colombianos afectados.
El acuerdo, que entra en vigencia a partir de este 12 de marzo de 2026, es el resultado de intensas jornadas de diálogo entre el gremio bancario, el Ministerio de Hacienda y la Superintendencia Financiera.
Alivios directos: Respiro para el bolsillo
El primer gran componente de «Abrigo» se centra en los deudores inscritos en el Registro Único de Damnificados (RUD). Estas personas podrán acceder a periodos de gracia de hasta 12 meses, tiempo durante el cual no se causarán ni cobrarán intereses sobre sus obligaciones actuales.
Además, el acuerdo garantiza que los beneficiarios:
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Conservarán su calificación crediticia intacta.
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No recibirán reportes negativos en centrales de riesgo.
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Verán suspendidos de inmediato los procesos de cobro jurídico y prejurídico.
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Impulso a la reactivación: 2,1 millones de créditos
Más allá de los alivios, el sector bancario se ha comprometido a desembolsar 2,1 millones de nuevos créditos en los próximos 12 meses para los ocho departamentos más golpeados por la emergencia. Esto representa un incremento real del 15% en la colocación de créditos en estas zonas.
Estos recursos estarán orientados prioritariamente a sectores productivos clave como la agricultura, el turismo y la industria, donde se espera un crecimiento del crédito de al menos el 20%. El plan incluye 210.000 garantías del Fondo Nacional de Garantías (FNG) y líneas de redescuento con Bancóldex para apoyar a 150.000 unidades productivas.
«El diálogo funciona»
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, destacó que este acuerdo es fruto de la concertación y no de la imposición. «Abrigo no solo les dice a los damnificados que sus deudas pueden esperar sin costo en intereses, sino que traza la ruta de la recuperación económica con más crédito y mejores condiciones», señaló el directivo.
Con este acuerdo, la banca busca cumplir su palabra y demostrar que, mediante la colaboración con el Estado, es posible construir soluciones que generen bienestar real para las familias colombianas en momentos de crisis.


