Entre las primeras tareas del Legislativo estará la definición de la comisión que se encargará de discutir la reforma a la salud hundida por la Séptima en el Senado. Cabe recordar que la reforma fue apelada precisamente para salvar el proyecto tal cual se hizo con la reforma laboral.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, lanzó una dura advertencia contra la Comisión Séptima del Senado, denunciando un bloqueo institucional sistemático que busca frenar las reformas progresistas del Gobierno Nacional. Según el jefe de la cartera política, la Reforma a la Salud es la iniciativa más golpeada por esta parálisis legislativa, lo que está generando consecuencias directas en la atención de los ciudadanos.
Benedetti calificó la situación como una falta de respeto hacia la ciudadanía: “La Comisión Séptima le ha ‘mamado gallo’ a los colombianos», afirmó, señalando que la dilación en el trámite favorece el detrimento patrimonial y permite que las EPS retengan recursos que deberían destinarse a la atención médica. El ministro fue enfático al decir que este retraso es, en la práctica, un desprecio hacia los pacientes más vulnerables.
Por su parte, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, respaldó las denuncias y criticó la falta de voluntad técnica para discutir el proyecto. Jaramillo subrayó que, aunque la reforma ya fue aprobada por la Plenaria de la Cámara de Representantes, en el Senado no se ha permitido avanzar ni siquiera en las aclaraciones financieras.
Un punto clave que el Congreso parece ignorar, según Jaramillo, es la sostenibilidad del proyecto. El ministro aclaró que se requiere el 0.5% del PIB durante los próximos 10 años para soportar la transición del modelo. «Nadie ha revisado verdaderamente lo que presentamos», lamentó el funcionario, haciendo un llamado al presidente de la Comisión, Miguel Ángel Pinto, para que se destrabe el debate de manera inmediata.


