En una decisión que sacude el comercio binacional, el Gobierno de Ecuador anunció que, a partir del 1 de febrero de 2026, impondrá una tasa de seguridad del 30% a todas las importaciones provenientes de Colombia. La medida surge como respuesta a lo que la administración ecuatoriana califica como una «falta de reciprocidad» en el control de la frontera común.
El argumento central del país vecino se basa en el alto costo operativo que asumen sus fuerzas militares al enfrentar, de manera aislada, a grupos criminales ligados al narcotráfico y la minería ilegal. Ecuador señala que, a pesar de mantener un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales en favor de Colombia, no percibe un compromiso real en la lucha conjunta contra el crimen trasnacional.
La tasa del 30% comenzará a regir el 1 de febrero y la medida solo se levantará cuando exista un compromiso firme y acciones conjuntas para asegurar la frontera. En Colombia, productos ecuatorianos de diversos sectores también verán un incremento significativo en sus costos de entrada al mercado local.
El Gobierno ecuatoriano enfatizó que sus militares han estado enfrentando la violencia en la zona limítrofe sin el apoyo logístico esperado por parte de Colombia. Esta medida busca presionar una mesa de diálogo que pase de la retórica a la acción militar y policial coordinada.
Expertos en comercio exterior advierten que este gravamen podría afectar la competitividad de las empresas colombianas y encarecer productos básicos en Ecuador, generando una nueva crisis en la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
Foto tomada de Forum News


