El Ejército Nacional ha puesto en marcha un despliegue sin precedentes para garantizar la tranquilidad en la jornada electoral de este domingo 8 de marzo. Bajo el denominado Plan Democracia, más de 120.000 soldados custodiarán el territorio nacional, pero esta vez la operación tiene un rostro distintivo: el de 40 mujeres militares de arma de combate que estarán al mando de unidades estratégicas en las zonas más desafiantes del país.
Este dispositivo no solo busca asegurar las elecciones legislativas, sino que se extenderá hasta las presidenciales del 31 de mayo y una eventual segunda vuelta en junio.
Comandantes en primera línea
Desde tenientes hasta cabos terceros, estas oficiales y suboficiales lideran pelotones y escuadras con una misión clara: proteger el derecho al voto de millones de colombianos. Su presencia es estratégica en municipios donde la geografía y el orden público exigen decisiones tácticas de alto nivel.
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Entre las protagonistas de este despliegue destacan:
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Subteniente Diana Carolina Suárez: Piloto de aeronaves no tripuladas, encargada de la vigilancia aérea en Firavitoba, Boyacá.
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Cabo tercero Nataly Cerón Cerón: Quien lidera a sus soldados en las complejas áreas rurales de Ituango, en el norte de Antioquia.
Un despliegue técnico y humano sin precedentes
El esfuerzo logístico para estas elecciones supera registros anteriores. El Ejército custodiará más de 5.000 puestos de votación y 122.000 mesas a lo largo y ancho de Colombia. Para lograrlo, el componente humano se apoya en tecnología de punta:
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Una reserva estratégica de 2.000 efectivos de unidades especializadas.
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Apoyo aéreo compuesto por cerca de 40 aeronaves.
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Más de 70 drones para reconocimiento en corredores de difícil acceso.
Coordinación total por la democracia
La operación se desarrolla en estricta articulación con la Registraduría Nacional y las autoridades civiles a través de Puestos de Mando Unificado (PMU). El objetivo es mantener una vigilancia permanente antes, durante y después del cierre de las urnas.
Con este despliegue, el Ejército Nacional no solo reafirma su compromiso con la estabilidad institucional, sino que rinde homenaje a la disciplina y capacidad de la mujer militar, consolidando su papel como símbolo de preparación al servicio de la nación.


