La carrera por la Casa Nariño en 2026 se calienta y las movidas estratégicas no dan tregua. En las últimas horas, la excandidata presidencial Ingrid Betancourt sacudió el tablero político al enviar un mensaje directo y punzante a dos figuras del centro: Sergio Fajardo y Claudia López. ¿El objetivo? Que dejen a un lado los cálculos personales y se unan a la candidatura de Paloma Valencia.
A través de sus redes sociales, Betancourt no se guardó nada y planteó que Colombia se encuentra en una encrucijada histórica donde la unidad es la única vía para evitar, según ella, la continuidad de un modelo que pone en riesgo la democracia.
¿Líderes o «áulicos del petrismo»?
Con un tono desafiante, Ingrid cuestionó el papel que desempeñarán el exgobernador de Antioquia y la exalcaldesa de Bogotá en los próximos comicios. «Pueden pasar a la historia por áulicos del petrismo o como líderes democráticos y responsables. ¿Será mucho pedir?», sentenció.
Para Betancourt, la figura de Paloma Valencia representa hoy la opción más sólida y con mayores posibilidades de éxito frente a la izquierda. Definió a la senadora como un «ser humano íntegro» y la persona más capacitada para liderar la renovación que, a su juicio, el país soñó tanto desde el centro como desde otros sectores.
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La advertencia sobre la «última elección»
Uno de los puntos más polémicos del mensaje de Betancourt fue la advertencia sobre el futuro institucional del país. Citando temores de una posible dictadura, la líder de Verde Oxígeno argumentó que esta vez la elección no es entre el «menos peor», sino sobre la supervivencia del sistema electoral.
«De pronto nunca más puedan siquiera presentarse como opciones (…) podemos estar viviendo nuestra última elección presidencial», afirmó, haciendo eco a las tesis de una ruptura democrática si la oposición no logra consolidar una mayoría amplia.
Sumar en medio de la diferencia
Ingrid también destacó las recientes alianzas, mencionando la cercanía entre Paloma Valencia y Daniel Oviedo, calificándola como una muestra de audacia para construir en medio de la diferencia. Según ella, la contienda real se ha reducido a dos bandos: Paloma o Cepeda.
«Aquí están personas de derecha, de centro como yo, apolíticos y socialdemócratas; un crisol de colombianidad que priorizó el bien común. Ojalá decidan pronto; Colombia los necesita», concluyó.


