El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha anunciado que van a revelar quién forma parte del crimen organizado, tras una megaoperación de este jueves contra la organización Primer Comando de la Capital (PCC) y ha lanzado una advertencia: «El expresidente que tenga cuidado», en alusión a Jair Bolsonaro.
Lula da Silva hace referencia a la relación de la derecha brasileña con las ‘fintech’ –empresas financieras que utilizan las nuevas tecnologías–, en el punto de mira por su relación con el crimen organizado, pero también con las campañas de desinformación a través de las redes sociales.
Después de la presencia de estas ‘fintech’ en la gran operación de este jueves contra un trama para adulterar combustible y lavar dinero, las autoridades brasileñas han advertido de que estas compañías tendrán que estar sujetas a la legislación que rigen las entidades bancarias tradicionales.
«Ahora van a estar bajo un escrutinio más rígido porque hemos descubierto que tenemos mucha gente relacionada con el crimen organizado«, ha dicho, destacando que aquella operación ha sido la más importante de la historia de Brasil.
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«Quien forme parte del crimen organizado, va a salir«, ha dicho el presidente brasileño este viernes en una entrevista para Radio Itatiaia, en la que también ha hablado sobre la situación de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, quien ha estado reclamando poder ocupar su escaño desde su ‘autoexilio’ en Estados Unidos.
Lula considera que no puede desempeñar su labor como diputado desde el exterior, tal y como, según ha dejado entrever, se lo ha confirmado el presidente de la Cámara Baja, Hugo Motta, y otros parlamentarios.
Al mismo tiempo, ha señalado la necesidad de que pierda su escaño «porque se va a demostrar que es el mayor traidor de la historia», en alusión a cómo habría maniobrado supuestamente desde que está en Estados Unidos para que se reactivaran las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump.
Su llegada a Estados Unidos a finales de febrero para hacer campaña en favor de la liberación de su padre coincidió con un interés inusitado de Trump por la situación judicial del expresidente, al mismo tiempo que insistía en gravar aún más la exportaciones brasileñas.
Esto motivó una investigación de la Policía y una denuncia posterior contra él por obstrucción a la justicia en el caso relacionado con el golpe de Estado de 2023, cuyo juicio comienza ya la próxima semana.
(Colprensa – Eeuropa Press)