La suspensión de conversaciones Irán-EEUU fue anunciada el 1 de junio por la agencia semioficial Tasnim, en respuesta a la ofensiva israelí en territorio libanés. Teherán sostuvo que los ataques violan una cláusula “fundamental” del alto el fuego y condicionó cualquier reanudación del diálogo a cambios sobre el terreno.
La suspensión de conversaciones Irán-EEUU y las condiciones de Teherán
Según Tasnim, la delegación negociadora iraní comunicó que, ante los “continuos ataques” de Israel contra el Líbano, decidió suspender todas las negociaciones y el intercambio de documentos mediado con Washington. La agencia también recogió la posición de Teherán de que, mientras no haya respuesta a sus exigencias, no habrá contactos.
Irán planteó como condiciones el cese inmediato de las hostilidades israelíes en Gaza y Líbano, y la retirada completa de las tropas israelíes del territorio libanés. En la plataforma X, el canciller Abbas Araghchi afirmó que el alto el fuego “se aplica en todos los frentes, incluido el Líbano”, y advirtió que una violación en un frente implica una violación en todos.
Tasnim añadió que Teherán y sus grupos armados aliados en la región incluyeron en su agenda un plan para bloquear completamente el estrecho de Ormuz y “activar otros frentes”. Entre ellos mencionó Bab el-Mandeb, en el extremo sur del mar Rojo, donde las fuerzas hutíes de Yemen —respaldadas por Irán— han lanzado ataques contra barcos en tránsito por la zona.
Israel amplía su operación terrestre hacia los suburbios del sur de Beirut
La decisión iraní llegó después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenara al ejército ampliar su operación terrestre y avanzar hacia el interior de los suburbios del sur de Beirut, descritos como bastión de Hezbolá. Netanyahu e Israel Katz, ministro de Defensa, dijeron haber ordenado ataques contra “objetivos terroristas” en respuesta a supuestas violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá.
Minutos después del anuncio de Netanyahu, se reportó que personas comenzaron a abandonar el sur de Beirut y que las vías de salida se congestionaron con vehículos de evacuación. Además, un funcionario israelí citado por CNN sostuvo que los planes para atacar Beirut fueron coordinados con Estados Unidos.
En el centro de la tensión también figura la reivindicación del ejército israelí de controlar la fortaleza de Beaufort, en el sur del Líbano. De acuerdo con Al Jazeera, se trata del avance más profundo de Israel en el país en más de un cuarto de siglo. Israel asegura que el área fue usada por Hezbolá como base para operaciones y lanzamientos de cohetes hacia el norte israelí.
Reacciones diplomáticas y debate en la ONU por la escalada en Líbano
El 1 de junio, el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia solicitada por Francia para abordar la situación en el Líbano. El presidente Emmanuel Macron pidió el cese de los combates y afirmó que “no hay justificación” para la escalada en el sur del país.
Kuwait condenó la “incursión terrestre a gran escala” de las fuerzas israelíes, respaldó la unidad y soberanía del Líbano y reclamó el retiro completo de las fuerzas de ocupación israelíes. También instó al cumplimiento de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad y pidió que la comunidad internacional actúe para frenar las violaciones.
Turquía, por su parte, condenó un ataque atribuido a grupos extremistas israelíes contra el complejo de la mezquita de Al-Aqsa y advirtió que estas acciones pueden agravar la inestabilidad regional. En Europa, la cancillería británica, así como autoridades de Alemania, llamaron a respetar el acuerdo de alto el fuego negociado por Estados Unidos.














