El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viajará a Colombia entre el 8 y el 10 de septiembre con la respuesta al terremoto y la reconstrucción entre los asuntos de su agenda. El desafío cobra relevancia por una recuperación calculada en cerca de US$9.600 millones, mientras la ayuda disponible incluye créditos que deberán ser reembolsados.
Una reconstrucción de varios años
El terremoto de magnitud 7,4, ocurrido el 10 de agosto, dejó más de 300 muertos y daños estimados en unos US$9.600 millones. De ese monto, alrededor de US$8.000 millones corresponden a vivienda y US$1.600 millones a infraestructura, de acuerdo con las estimaciones citadas por el Adrienne Arsht Latin America Center del Atlantic Council.
Alcaldes de algunas de las ciudades afectadas calculan que la recuperación puede tardar entre tres y cinco años. La situación de los hogares concentra una parte central del reto: solo cerca del 9,3 % de las viviendas del país cuenta con seguro sobre la propiedad, y la cobertura contra terremotos es obligatoria principalmente cuando existe una hipoteca.
Los daños también alcanzaron los sistemas de agua, energía y transporte. En Buenaventura, el sismo agravó deficiencias de un acueducto que ya registraba racionamientos. XM estimó afectaciones equivalentes al 18 % de la demanda eléctrica nacional y más de 450.000 clientes de Celsia quedaron inicialmente sin servicio.
Estados Unidos ha destinado hasta ahora US$26,5 millones en ayuda humanitaria de emergencia, además de equipos de búsqueda y rescate y vuelos de transporte C-130. Antes del terremoto, Washington había anunciado una intención de destinar US$1.000 millones al nuevo Gobierno colombiano, aunque ese paquete está orientado principalmente a seguridad y debe pasar por el Congreso estadounidense.
Opciones de apoyo para Colombia
El Banco Mundial puso a disposición una facilidad de hasta US$450 millones y realizó un desembolso inicial de US$200 millones. El Banco Interamericano de Desarrollo, por su parte, habilitó una facilidad contingente por US$300 millones. Los expertos Enrique Millán-Mejía y Raúl González-Pietrogiovanna advierten que una parte relevante de estos recursos incrementará las obligaciones financieras del país al tratarse de préstamos con intereses.
El análisis del Atlantic Council plantea que Estados Unidos puede ampliar su papel mediante la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, DFC. La entidad tiene una cartera de US$1.130 millones en 25 proyectos colombianos, pero 22 son garantías de préstamos para bancos y entidades de microfinanzas, y no registra nuevos compromisos desde 2023.
La propuesta es que la DFC otorgue deuda directa e inversiones de capital para servicios públicos e infraestructura crítica, especialmente en la costa Pacífica. Ninguno de sus 11 proyectos de servicios públicos en el hemisferio se encuentra en Colombia, pese a las necesidades de agua y energía expuestas por el terremoto.
Durante su gira, Rubio también visitará Ecuador y Perú. En Colombia se reunirá con representantes del Gobierno de Abelardo de la Espriella en Barranquilla para abordar la recuperación tras el sismo, la seguridad regional, la lucha contra el narcotráfico y las relaciones comerciales entre ambos países.











