Con el liderazgo de la ministra de Ambiente, Lena Estrada, fue presentada la iniciativa que busca poner fin al fracking en el país. El proyecto, que fue radicado en compañía de la bancada del Pacto Histórico, busca prohibir, en todo el país, la exploración y explotación de yacimientos no convencionales de petróleo y gas, así como el uso de la técnica conocida como fracking, práctica que pone en riesgo la vida de las comunidades y la salud de los ecosistemas.
La ministra calificó esta iniciativa como un paso decisivo para proteger los territorios, especialmente aquellos donde podrían desarrollarse estas actividades que implican fracturar el suelo con agua a alta presión mezclada con químicos, generando impactos ambientales y sociales irreversibles.
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“Esta ley nace del mandato ciudadano de cuidar nuestro territorio. Es una respuesta ética a una amenaza que pone en peligro la vida. El fracking no solo contamina, también enferma y destruye. Es por esto que, la Ley Antifracking defiende el derecho a vivir sanamente, a proteger el agua y a respetar la madre tierra. Decir NO al fracking es decir SÍ a una economía que valora la vida y la dignidad de las comunidades”, afirmó la ministra Lena Estrada.
Estrada, destacó que el proyecto de ley contra el fracking está respaldado por evidencia técnica y científica que advierte sobre los efectos del fracking, como la contaminación del agua, aire y suelos, con riesgos para la salud de las personas; consumo excesivo de agua; generación de residuos peligrosos; afectaciones a la agricultura, la ganadería y la biodiversidad; emisión de gases contaminantes, entre otros.
El Ministerio de Ambiente estima que cada pozo necesita la inyección de grandes cantidades de agua a presión, cerca de 44 millones de litros, cantidad que debe ser utilizada nuevamente cada 3 a 6 años.
(Colprensa)