El presidente Abelardo De La Espriella presentó el balance nacional de las manifestaciones del miércoles 14 de octubre: afirmó que participaron 62.000 personas y que el 98% de los manifestantes ejerció su derecho de forma pacífica. El mandatario vinculó ese balance con la obligación del Gobierno de proteger la protesta y garantizar la movilidad.
Balance de las manifestaciones
En su pronunciamiento de la noche del miércoles, De La Espriella sostuvo que la mayoría de quienes salieron a las calles actuó de manera ordenada y respetuosa de las instituciones. También afirmó que el Estado reconoce el derecho a manifestarse de las personas que participaron en la jornada.
El mandatario reiteró la instrucción que, dijo, rige desde el inicio de su Gobierno: “la protesta pacífica se respeta, se protege y se garantiza”. A la vez, señaló que las autoridades deben proteger la libre circulación, el trabajo y las actividades de los ciudadanos que no participan en las movilizaciones.
De La Espriella distinguió entre las manifestaciones pacíficas y los actos de violencia o vandalismo. En su mensaje afirmó que estos últimos, así como las vulneraciones de derechos de terceros, no serán permitidos. Su llamado final fue al cumplimiento de la ley y a la protección de quienes continúan con sus actividades cotidianas.
Reglas para la protesta pacífica
El Decreto 1525 modifica el Decreto 003 de 2021 y redefine pautas de intervención institucional durante marchas y concentraciones. Entre sus disposiciones figura el acompañamiento de la fuerza pública a cuatro metros de distancia de los manifestantes.
La norma amplía la categorización de actos violentos para incluir el lanzamiento de objetos, los daños a infraestructura pública o privada, el porte o uso de armas y explosivos, y la retención no voluntaria de personas. También establece que las autoridades pueden emplear la fuerza legítima frente a responsables de esos actos sin agotar previamente todas las fases de diálogo. La intervención debe dirigirse de manera individual a quienes los ejecuten.
El decreto mantiene la protección de la protesta pacífica y fija límites orientados a resguardar el trabajo, la movilidad y los servicios esenciales. Esas disposiciones forman parte del marco de actuación institucional al que se refirió el presidente al cerrar su balance de la jornada.
















