El Gobierno desplegó durante la madrugada un operativo de seguridad en ocho localidades de Bogotá. El presidente lo presentó como parte de Bosur, un programa de intervención urbana que planea extender a otras ciudades.
Señalamientos durante el operativo en Bogotá
Durante la intervención, el presidente se dirigió a dos personas a las que llamó Picolino y Mailo. Al primero lo vinculó con la banda Los Ingenieros y le atribuyó más de 15 años de actividad delictiva. También lo señaló por hechos violentos contra una mujer y contra personas provenientes de San Andrés. Esas acusaciones fueron expresadas por el mandatario durante el operativo.
A Mailo lo acusó de lanzar una granada el 22 de enero en un hecho en el que, afirmó, murió un vendedor ambulante. El presidente anunció que buscaría enviarlo a una cárcel de máxima seguridad una vez judicializado; lo planteó como un paso posterior, no como una decisión judicial adoptada.
El despliegue fue descrito durante la intervención como la mayor operación contra el crimen realizada en Bogotá. Esa caracterización corresponde a quienes participaron en el operativo; el alcance territorial indicado fue de ocho localidades.
Bosur en Bogotá y otras ciudades
El presidente explicó que lanzó Bosur, sigla de bloques de seguridad urbana, en Barranquilla tres meses antes de posesionarse. Dijo que el programa comenzó en un primer grupo de ciudades y que el Gobierno planea llevarlo después al resto del país.
En la operación de Bogotá participan la Policía, el Ejército, la Fiscalía, la Alcaldía y el Gobierno nacional, señaló el mandatario. Ante el alcalde, sostuvo que la actuación conjunta permitiría obtener resultados contra la criminalidad en la capital. Lo planteó como una expectativa durante el despliegue, no como un balance final.
















