Los aranceles del 100% de Trump a importaciones podrían aplicarse a “cualquier” país europeo que avance con un impuesto a los servicios digitales de empresas estadounidenses, según advirtió el presidente de EE. UU. en Truth Social. La Comisión Europea respondió que, si Washington adopta medidas “unilaterales” e “injustificadas”, el bloque actuará de forma rápida y decisiva.
El ultimátum: “100%” y por encima de acuerdos previos
Donald Trump avisó que impondrá un arancel del 100% a “cualquier y todos” los bienes enviados a Estados Unidos desde los países europeos que establezcan un impuesto a los servicios digitales que afecte a compañías estadounidenses.
El mandatario afirmó que la medida se aplicaría “inmediatamente” y que, de concretarse, anularía acuerdos comerciales previos con el país que adopte el tributo. En su publicación, sostuvo que “numerosos” países europeos discuten este tipo de impuesto y que algunos estarían cerca de implementarlo.
La advertencia reabre un frente en la política comercial de Trump. Según su mensaje, la amenaza busca frenar la adopción de impuestos a servicios digitales que, a su juicio, apuntan contra empresas de Estados Unidos.
La respuesta de la Comisión Europea y el argumento sobre el alcance del impuesto
Desde Bruselas, el portavoz de la Comisión Europea Olof Gill sostuvo que el bloque se reserva el derecho de defenderse frente a esos aranceles. En su declaración, calificó como “injustificadas” las medidas unilaterales que busquen castigar políticas consideradas “legítimas”.
Gill añadió que los impuestos a los servicios digitales no apuntan a compañías de un país en particular y que aplican a “todas las grandes empresas, independientemente de su origen”.
La Comisión Europea advirtió que, si Estados Unidos avanza con la subida arancelaria, la Unión Europea responderá “rápida y decisivamente” para proteger sus derechos y su autonomía regulatoria.
El acuerdo de tope del 15% y el choque por regulación tecnológica
La amenaza llega cuando se acerca un plazo señalado para empezar a aplicar un acuerdo arancelario entre la UE y EE. UU.: el 4 de julio. Ese entendimiento, firmado en mayo según el reporte, fija un tope del 15% para la mayoría de aranceles sobre importaciones europeas, tras meses de tensiones y negociaciones.
De acuerdo con el mismo reporte, los impuestos a servicios digitales no quedaron incluidos en ese acuerdo y siguen siendo un obstáculo en las conversaciones comerciales. Trump, por su parte, también ha criticado barreras no arancelarias en la Unión Europea, con señalamientos al marco regulatorio en tecnología y medio ambiente.
Algunos países ya aplican estos gravámenes. Francia, España e Italia, por ejemplo, imponen un impuesto de 3% a grandes compañías. El Reino Unido tiene un tributo de 2% para plataformas de redes sociales, grandes buscadores y mercados en línea que superen ciertos umbrales de ingresos; ese impuesto recaudó más de £800 millones en 2024-2025, según el Tesoro británico.
Trump ya había lanzado amenazas similares en el pasado: en su campaña contra estos impuestos, llegó a advertir con aranceles del 100% a importaciones de vino francés como presión para revertir la medida en París.














