La Cámara de Representantes aprobó por segunda vez la ponencia de la ley de sometimiento, tras los cuestionamientos al trámite de la primera votación. El nuevo resultado fue de 99 votos a favor y 39 en contra. La decisión deja pendiente la discusión del articulado antes del vencimiento de la Ley de Orden Público.
Ley de sometimiento
La aprobación de la ponencia permite avanzar en el debate, pero no significa que la Cámara haya aprobado los artículos ni que la ley esté lista para sanción presidencial. El proyecto, presentado con mensaje de urgencia por el Gobierno de Abelardo de la Espriella, busca modificar y prorrogar la Ley de Orden Público, cuya vigencia vence el 4 de noviembre.
La iniciativa plantea un régimen de sometimiento individual o colectivo para integrantes de grupos armados ilegales. Incluye la entrega de armas, información y bienes, así como el cese de actividades ilícitas. El Ejecutivo busca establecer con esa reforma su estrategia de sometimiento criminal y dejar atrás la política de «paz total» de la administración anterior.
Las rebajas de pena previstas llegan hasta el 50 % para integrantes de base y hasta el 30 % para quienes ocuparon posiciones de mando. En ambos casos están condicionadas a aportar verdad y reparar a las víctimas. El Senado ya aprobó su informe de ponencia y los primeros artículos.
La votación que se reabrió
El primer respaldo de la plenaria a la ponencia, presentada por el representante Daniel Briceño, del Centro Democrático, obtuvo 90 votos a favor y 44 en contra. Antes de esa votación, la Cámara había rechazado una proposición del Pacto Histórico para archivar el proyecto. La controversia surgió porque Briceño no había sustentado la ponencia antes de que se votara.
Jaime Raúl Salamanca, de Alianza Verde, afirmó que varios congresistas habían pedido la palabra para deliberar y no pudieron intervenir. Ante los señalamientos sobre un posible vicio de trámite, Catherine Juvinao, también de Alianza Verde, pidió reabrir la votación para «salvar la constitucionalidad del proyecto».
La mesa directiva de la Cámara, presidida por Nicolás Barguil, sometió la reapertura a votación y obtuvo 95 votos a favor y tres en contra. Briceño sustentó entonces la ponencia, hubo réplicas de la oposición y la plenaria volvió a aprobar el informe. El ministro de Justicia, Iván Cancino, sostuvo que el trámite no presenta vicios y afirmó que durante el debate se habían dado garantías a la oposición.
Las plenarias de Senado y Cámara fueron convocadas este martes 3 de noviembre para continuar la discusión del articulado. Si aprueban versiones distintas, tendrán que conciliarlas antes de que el proyecto pueda pasar a sanción presidencial.
















