La comunidad Misak en la ANT instaló una protesta en Bogotá con una delegación de aproximadamente 500 integrantes que exige al Gobierno nacional destrabar compromisos sobre formalización de territorios ancestrales y la compra de predios prometidos. El Distrito activó protocolos de acompañamiento y pidió a entidades nacionales, en especial al Ministerio del Interior, abrir espacios de concertación con rapidez.
Caravana desde el Cauca y presencia indefinida en la sede de la ANT
La movilización partió desde Piendamó (Cauca) hacia la capital y llegó en una caravana de unos 23 vehículos, entre chivas y otros automotores. El secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, confirmó que la administración distrital mantiene el monitoreo del desplazamiento y del arribo de la delegación.
Uno de los líderes de la movilización, Luis Tunubalá, explicó en declaraciones a Noticias Caracol que la comunidad decidió viajar a Bogotá después de agotar instancias previas de negociación en su región, entre ellas visitas técnicas y mesas de concertación que, según dijo, no produjeron resultados concretos.
Tunubalá afirmó que la delegación permanecerá de forma indefinida en la sede de la Agencia Nacional de Tierras hasta alcanzar un acuerdo con el Gobierno del presidente Gustavo Petro. “No estamos exigiendo ni pidiendo plata al nuevo Gobierno”, señaló el líder indígena.
Las exigencias: formalización y compra de predios
El pliego de peticiones del pueblo Misak se concentra en dos puntos: la formalización de los territorios que consideran ancestrales y la compra de los predios prometidos por el Estado. La entidad directamente interpelada por la comunidad es la Agencia Nacional de Tierras (ANT), responsable de procesos de formalización, compra y adjudicación de tierras rurales.
De acuerdo con el relato de los voceros de la movilización, el traslado a la capital busca una interlocución directa para exigir el cumplimiento de acuerdos que consideran pendientes. La protesta, por su escala, mantiene bajo atención a la administración distrital, que desplegó sus protocolos de acompañamiento desde la llegada de la delegación.
Acompañamiento del Distrito y llamado a coordinación con Nación
Ante el arribo de los manifestantes, la Alcaldía dispuso que equipos de las direcciones de Diálogo, Derechos Humanos y Asuntos Étnicos hagan presencia para acompañar el proceso, mediar y gestionar la estadía temporal de la comunidad en Bogotá. El objetivo, según el esquema anunciado, es evitar incidentes y sostener abiertos los canales de comunicación.
La Alcaldía advirtió que la presencia de la delegación coincide con un momento de alta movilización social en la ciudad y subrayó la necesidad de una respuesta pronta de entidades del orden nacional. Quintero pidió que, en particular, el Ministerio del Interior habilite espacios de concertación de manera inmediata.
“Las múltiples situaciones de ciudad van a requerir un trabajo coordinado entre Nación, Policía, Ministerio Público y la Alcaldía de Bogotá”, sostuvo Quintero. En su mensaje, insistió en articular esfuerzos institucionales para atender los reclamos vinculados con condiciones de vida y derechos de los territorios.
La llegada a Bogotá se suma a antecedentes recientes de movilización Misak hacia el centro del país. En mayo, un contingente similar de 500 indígenas del resguardo La María, también de Piendamó, se desplazó a la capital en once buses con exigencias relacionadas con garantías para la seguridad y el desarrollo de sus territorios en el Cauca.














