La justicia colombiana emitió una nueva decisión contra integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) al condenar a dos personas responsables de participar en el atentado con explosivos perpetrado contra las instalaciones del Grupo Aéreo de Casanare, en Yopal, un ataque ocurrido el 10 de enero de 2020 que dejó tres personas heridas y millonarios daños materiales.
Luego de varios años de investigación, un juez penal especializado encontró responsables a Celino Vargas Cepeda y Yerly Katherine Galvis Gómez, quienes, según las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, desempeñaron funciones clave para ejecutar la acción terrorista que puso en riesgo la vida de militares y civiles en la capital casanareña.
De acuerdo con la investigación, el atentado fue cuidadosamente planeado por una estructura del ELN. La organización ilegal utilizó una volqueta adaptada como plataforma para lanzar artefactos explosivos improvisados, un método diseñado para atacar a distancia las instalaciones militares sin necesidad de un enfrentamiento directo.
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Las autoridades establecieron que el vehículo fue negociado y adquirido por los hoy condenados, quienes actuaron siguiendo instrucciones de los cabecillas del grupo armado conocidos con los alias de ‘Nando’ y ‘Oso’.
La Fiscalía explicó que Celino Vargas Cepeda fue el encargado de gestionar y pagar la compra de la volqueta utilizada en el atentado. Posteriormente, el vehículo fue acondicionado para transportar y disparar 25 cilindros cargados con explosivos, los cuales fueron lanzados contra la base militar ubicada en Yopal.
Por su parte, Yerly Katherine Galvis Gómez, quien cumplía funciones de vigilancia y apoyo logístico dentro de la estructura armada ilegal, participó directamente en el proceso de adquisición del automotor. Según las pruebas recopiladas durante el proceso judicial, recibió los documentos correspondientes al traspaso del vehículo con pleno conocimiento de que sería utilizado para ejecutar el ataque.
Una vez preparada la volqueta, esta fue trasladada hasta las inmediaciones del complejo militar, desde donde fueron accionados los cilindros explosivos que impactaron las instalaciones del Grupo Aéreo de Casanare.
Como consecuencia del atentado, tres personas resultaron heridas, mientras que la infraestructura militar sufrió graves afectaciones. Los daños materiales fueron estimados en más de 2.444 millones de pesos, una cifra que evidencia la magnitud del ataque y el alto poder destructivo de los explosivos empleados.
Durante el juicio, la Fiscalía, a través de un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, presentó un amplio material probatorio que permitió reconstruir la planeación del atentado, identificar el papel desempeñado por cada uno de los implicados y demostrar su responsabilidad dentro de la acción terrorista.
Tras valorar las evidencias, el juez concluyó que ambos procesados participaron de manera consciente en la ejecución del ataque y los declaró responsables de varios delitos.
En ese sentido, Celino Vargas Cepeda fue condenado a 29 años de prisión, mientras que Yerly Katherine Galvis Gómez recibió una pena de 12 años de cárcel, de acuerdo con el grado de participación que tuvo cada uno en los hechos.
Los dos fueron hallados culpables de los delitos de terrorismo, homicidio agravado en grado de tentativa, rebelión, daño en bien ajeno agravado y lesiones personales, conductas que reflejan la gravedad del atentado y las consecuencias que dejó para la Fuerza Pública y la infraestructura del Estado.
Aunque la condena representa un importante avance judicial en el esclarecimiento del caso, la decisión aún es de primera instancia, por lo que las partes procesales podrán presentar los recursos contemplados en la ley antes de que el fallo quede en firme.


