Javier Tebas pidió la renuncia de Gianni Infantino y señaló a la FIFA por decisiones que, a su juicio, desequilibran las competiciones y dañan a las ligas nacionales. El presidente de LaLiga lanzó sus críticas en una entrevista con La Gazzetta dello Sport.
El choque abre otro capítulo entre ligas europeas y la FIFA
En sus declaraciones, Tebas cuestionó el rumbo del fútbol internacional bajo la conducción de Infantino. Según planteó, la organización ha impulsado un aumento de compromisos para clubes y selecciones que termina trasladando el costo deportivo a los torneos domésticos.
El dirigente español enfocó su reclamo en el crecimiento del calendario internacional. En ese escenario, dijo que la acumulación de partidos afecta a los futbolistas, condiciona la planificación de los clubes y reduce el margen de maniobra de las ligas, que deben encajar sus fechas en una agenda cada vez más cargada.
Mundial, pausas en los partidos y el debate por los intereses comerciales
Tebas también apuntó a la expansión de torneos impulsada por la FIFA. Mencionó, en particular, la ampliación del Mundial y el impacto que ese tipo de cambios puede tener sobre la distribución del tiempo competitivo durante la temporada.
En esa misma línea, criticó decisiones asociadas al Mundial de 2026, entre ellas la extensión de algunas pausas en los partidos. Además, sostuvo que se priorizan intereses comerciales por encima de los deportivos, un enfoque que —según él— termina alterando el equilibrio entre competiciones internacionales y ligas locales.
Al referirse al gobierno del organismo, Tebas pidió “cambios profundos” en el sistema de conducción de la FIFA y afirmó que el ciclo de Infantino “ya terminó”. Su pronunciamiento vuelve a colocar en primer plano la disputa por quién fija el modelo de negocio y la carga de partidos del fútbol global.
La renuncia de Gianni Infantino, sin respuesta oficial mientras sigue el respaldo interno
Hasta el momento, la FIFA no emitió una respuesta oficial a los señalamientos de Tebas. La declaración, sin embargo, llega en un contexto de tensiones acumuladas entre la entidad y varias ligas europeas por el rediseño del calendario y la creación o ampliación de competencias.
Tebas ha sido uno de los críticos más persistentes de los planes de la FIFA, incluido el nuevo Mundial de Clubes, al sostener que esas apuestas reducen el espacio para los campeonatos nacionales y elevan el desgaste físico de los jugadores. Del lado de la FIFA, Infantino mantiene el respaldo mayoritario de las federaciones miembro y, por ahora, no aparece una candidatura sólida que ponga en riesgo su continuidad.








