La propuesta de una posesión presidencial fuera del Capitolio sumó este viernes el respaldo público de la gobernadora del Meta y presidenta de la Federación Nacional de Departamentos (FND), Rafaela Cortés Zambrano, quien envió una carta al Congreso de la República para que acompañe el acto en una región del país, como lo planteó el presidente electo Abelardo de la Espriella.
Una carta al Legislativo para mover el acto hacia las regiones
En la misiva dirigida a senadores y representantes, Cortés calificó la iniciativa como un gesto de alto valor simbólico para acercar las instituciones nacionales a los territorios y reconocer su papel en el desarrollo del país.
“Esta iniciativa nació del presidente electo y quiero reconocerla, agradecerla y respaldarla públicamente porque representa mucho más que un cambio de escenario. Representa la posibilidad de comenzar una nueva etapa para Colombia”, escribió la mandataria departamental.
Cortés sostuvo que la Constitución ordena que el presidente tome posesión ante el Congreso, pero afirmó que esa exigencia no impediría que el acto se realice en una región si el Legislativo está presente. En sus palabras, la idea es que sea “precisamente el Congreso” el que acompañe la ceremonia desde un territorio del país.
El argumento de Cortés: descentralización y un mensaje político
La gobernadora planteó que, durante décadas, decisiones clave para el país se han concentrado en Bogotá. Por eso, a su juicio, trasladar la ceremonia enviaría un mensaje de descentralización y de reconocimiento a los departamentos.
En esa línea, señaló que “las regiones dejaron de ser la periferia del Estado para convertirse en el corazón de las decisiones nacionales”, enmarcando el llamado al Congreso como un respaldo a una nueva forma de relacionamiento entre el poder central y los territorios.
Como presidenta de la FND, también mencionó la estrategia Las Regiones Proponen, con la que —según expuso— se construyó el Libro Blanco de las Regiones. Ese documento recopila iniciativas y necesidades planteadas por gobernadores, alcaldes, empresarios, organizaciones sociales y ciudadanos de distintas zonas del país.
Apiay, la alternativa que el Meta puso sobre la mesa
Dentro de las opciones, Cortés puso a consideración del Congreso la Base Aérea de Apiay, ubicada en Villavicencio, como posible sede del acto de posesión. En su carta, describió la instalación militar como un símbolo de fortaleza, resistencia y del “compromiso permanente” de la Fuerza Pública en una región que ha enfrentado históricamente la presencia de grupos armados ilegales.
Además, consideró que una ceremonia allí serviría como homenaje a los hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y de Policía que han protegido la institucionalidad en varias zonas del país.
La gobernadora precisó, sin embargo, que su propuesta no busca privilegiar al Meta sobre otras regiones. “Cualquier departamento, cualquier región y cualquier territorio de Colombia que sea escogido representará el mismo mensaje de unidad, reconocimiento y esperanza para todos los colombianos”, sostuvo.
Con ese cierre, Cortés invitó a los congresistas a respaldar la iniciativa del presidente electo y a convertir la ceremonia en un símbolo nacional del compromiso del Estado con los territorios y con una visión más descentralizada del país.














