Villavicencio se convirtió este viernes 24 de abril en el epicentro de la memoria y la literatura con la jornada «Las palabras resisten». El evento fue un sentido homenaje a la vida y el legado de Julio Daniel Chaparro Hurtado, periodista y poeta colombiano cuya voz, aunque silenciada por la violencia, resonó con fuerza a través de sus versos y crónicas.
La iniciativa fue posible gracias a la unión de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), el Centro Nacional de Memoria Histórica y la Defensa Jurídica del Estado, quienes junto a aliados locales diseñaron una programación que buscó reivindicar la palabra como un refugio ante el olvido.
Una mañana de reflexión académica
El día comenzó en el campus Barcelona de la Universidad de los Llanos. Allí, estudiantes y ciudadanos participaron en un taller de poesía y memoria. El espacio no solo sirvió para analizar la obra de Chaparro, sino para reflexionar sobre cómo el ejercicio de escribir y leer colectivamente puede ser una herramienta de resistencia y construcción de verdad en los territorios.
También le puede interesar: Villavicencio se prepara para el Global Big Day 2026
Micrófono abierto para el recuerdo
Al caer la tarde, la conmemoración se trasladó a Muddy’s Rock Café, en el barrio Barzal. Entre las 5:00 p.m. y las 8:00 p.m., el lugar se llenó de voces que, bajo la modalidad de micrófono libre, compartieron textos propios y poemas del autor homenajeado.
“Hay palabras que no se olvidan, porque nacieron para resistir”, fue la premisa que guio este encuentro cultural. La participación de jóvenes escritores y lectores subrayó que el legado de Chaparro Hurtado sigue vigente como una de las voces más críticas y sensibles del periodismo nacional.
Con esta jornada, Villavicencio demostró que la memoria de sus figuras más emblemáticas no se guarda en archivos, sino que se mantiene viva en la conversación pública y en la lectura compartida.


