El empresario colombiano y exministro venezolano Alex Saab se declaró culpable de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas ante una corte federal de Miami. Como parte de su acuerdo con la Fiscalía estadounidense, entregará US$195 millones obtenidos a través de operaciones ilícitas relacionadas con una trama de corrupción y aportará información a las autoridades.
Acuerdo en la corte de Miami
Saab, de 54 años, cambió su declaración previa de no culpable durante una audiencia ante la jueza Kathleen M. Williams, de la Corte del Distrito Sur de Florida. Al final de la sesión afirmó: “Soy culpable, su señoría”.
El acuerdo, de 12 páginas, contempla que Saab coopere con las autoridades. Aunque sus términos completos no fueron divulgados, EFE informó que el empresario se habría comprometido a suministrar información sobre altos funcionarios venezolanos.
Los delitos admitidos pueden conllevar una pena máxima de 20 años de prisión. La Fiscalía podría recomendar una condena menor si la cooperación de Saab contra otros acusados demuestra ser valiosa. La sentencia definitiva está prevista para enero.
Además de la pena de cárcel, el acuerdo prevé una multa que puede oscilar entre US$500.000 y US$100 millones, dependiendo de los daños estimados en Venezuela. Saab aseguró ante el tribunal que no recibió amenazas ni un trato distinto al presentado por la Fiscalía para aceptar los cargos.
El caso vinculado al programa CLAP
Las acusaciones en Miami se relacionan con la participación de Saab en el programa de alimentos CLAP, creado para centralizar la importación de productos distribuidos mediante los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. El Departamento de Justicia vinculó el expediente con la corrupción y explotación de ese programa de asistencia social.
La imputación sostiene que se utilizaron bancos estadounidenses para lavar millones de dólares procedentes de recursos del programa, financiado con ingresos petroleros venezolanos. El caso también incluye referencias a fraude electrónico, sobornos y desvío de fondos públicos.
En 2019, el Departamento de Justicia acusó a Saab y al empresario colombiano Álvaro Enrique Pulido Vargas de haber lavado hasta US$350 millones mediante el sistema de control cambiario venezolano. Investigaciones periodísticas publicadas en 2018 también señalaron que ambos se beneficiaron de contratos millonarios vinculados al CLAP.
Antes de su actual proceso, Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado a Estados Unidos. Permaneció dos años preso en Florida hasta que fue liberado en diciembre de 2023 mediante un canje de detenidos acordado con el gobierno de Joe Biden, que incluyó a 10 estadounidenses retenidos en Venezuela.
Tras volver a Venezuela, fue nombrado ministro de Industria. Saab fue detenido en Caracas en febrero, en una operación conjunta de autoridades estadounidenses y venezolanas, y deportado a Estados Unidos en mayo. Dos días después compareció por primera vez ante el tribunal federal de Miami por los cargos que ahora admitió.











