La meta de inflación en Colombia volvió al centro del debate después de que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, cuestionara la rigidez del objetivo del 3 % y planteara que referencias más flexibles, cercanas al 5 %, podrían favorecer un mayor crecimiento económico.
La propuesta: revisar el 3 % por su efecto sobre el crecimiento
Ávila insistió en que el país debe discutir si la meta del 3 % sigue siendo adecuada y sostuvo que el actual esquema ha contribuido a un enfriamiento de la economía. En sus palabras, esa rigidez “están produciendo estancamiento”.
El ministro también remarcó que la discusión debe darse a nivel nacional y enmarcó el debate en las necesidades de una economía en desarrollo. Según su visión, a Colombia le conviene sostener altos niveles de crecimiento para redistribuir la riqueza, un objetivo que —planteó— se ve limitado por la política actual.
Un estudio académico y la referencia del 5 % en 130 países
Para sustentar su planteamiento, Ávila citó un estudio de la Universidad Nacional en cooperación con otras instituciones, que analizó el comportamiento de 130 países. De acuerdo con el ministro, una de las conclusiones del trabajo es que los países con tasas de inflación cercanas al 5 % registraron mayores niveles de crecimiento.
En contraste, indicó que el mismo análisis ubica a los países con metas por debajo del 3 % con niveles de crecimiento “mucho más bajos”. En esa línea, defendió que “análisis y evaluaciones más recientes” muestran que metas más flexibles han impulsado dinámicas de crecimiento más importantes a nivel mundial.
Qué pide el ministro para la meta de inflación en Colombia
Más allá del porcentaje puntual, Ávila planteó que la definición de la meta debe ser el resultado de un análisis más riguroso y empírico. En su argumentación, recordó que la decisión se adoptó a principios de siglo como un mecanismo de referencia, siguiendo lo que hacían otros países de América Latina.
El ministro dijo que esa revisión debería evaluar resultados reales del mercado internacional y las finanzas públicas. Además, enfatizó que ni él ni el Gobierno “no están obligados a absolutamente nada”, en el marco de su llamado a abrir el debate sobre el objetivo de inflación y su diseño.














