La carrera por la presidencia en Colombia se calienta y, esta vez, el epicentro del debate es la conformación del eventual gabinete de Paloma Valencia. La candidata ha dejado clara una de sus cartas más audaces: en un posible gobierno bajo su mando, el expresidente Álvaro Uribe Vélez regresaría al poder ejecutivo como ministro de Defensa.
Esta propuesta no solo ha sacudido la opinión pública, sino que también generó los primeros «chispazos» internos en su equipo de campaña, específicamente con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo.
El pulso entre Valencia y Oviedo
La controversia tomó fuerza cuando Oviedo, exdirector del DANE y ahora compañero de fórmula de Valencia, marcó distancia frente a la idea. Para el candidato a la vicepresidencia, Colombia debe apostar por la renovación de liderazgos. «Sabemos que somos distintos y yo no la voy a cambiar», comentó Oviedo, tratando de equilibrar su respeto por la candidata con su visión de país.
Sin embargo, la respuesta de Paloma Valencia no se hizo esperar y llegó cargada de autoridad. Sin rodeos, la senadora y candidata presidencial recordó quién lleva las riendas de la aspiración:
“La presidenta soy yo. La que va a nombrar a los ministros soy yo, y que se acostumbre el país”, sentenció Valencia.
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Un llamado a la unidad tras el roce
Tras la firme respuesta de Valencia, el ambiente en la campaña parece haber buscado un punto de equilibrio. Juan Daniel Oviedo adoptó un tono más conciliador, reconociendo que la facultad de elegir a los ministros recae exclusivamente en quien ostente la jefatura de Estado.
Oviedo hizo un llamado a evitar que las diferencias de criterio se conviertan en fracturas internas, entendiendo que su alianza se basa, precisamente, en la convergencia de perfiles diferentes.
¿Renovación o experiencia probada?
El nombramiento de Uribe en la cartera de Defensa es una jugada que apela a la base más sólida del Centro Democrático, enfocándose en la seguridad como eje central. No obstante, para sectores moderados y de centro, la figura del expresidente representa un retorno a políticas del pasado.
Este episodio deja una pregunta en el aire para los electores: ¿Es la experiencia de Uribe lo que el país necesita en este momento, o la visión de renovación que sugiere Oviedo debería primar en la formación del próximo gobierno?


