El accidente minero en Sutatausa, en la vereda Las Peñas, tomó un giro tras la confirmación de la Gobernación de Cundinamarca de que las bocaminas implicadas operaban pese a una orden de cierre de la Agencia Nacional de Minería (ANM). La emergencia deja un trabajador fallecido y cuatro mineros que siguen atrapados.
La mina tenía una orden de cierre y siguió operando
La Secretaría de Energía y Minería Sostenible de Cundinamarca informó que las dos bocaminas involucradas, San Antonio 1 y San Antonio 2, tenían una prohibición explícita de funcionamiento impartida por la ANM. Según el despacho departamental, esto evidencia “un incumplimiento directo de la directriz” de la autoridad minera.
En el reporte citado por la Secretaría, el título minero figura con un contrato de asociación vigente desde 1996, lo que establece un responsable ante la ANM. Además, el último informe de fiscalización técnica ordenó una medida administrativa restrictiva sobre la operación en esas bocaminas.
La revelación reabrió el debate sobre el alcance de las inspecciones en el territorio. Desde la Gobernación señalaron que la fiscalización de los títulos o contratos recae en la autoridad minera y ambiental, y que el departamento cuenta con un grupo de asistencia técnica enfocado en el acompañamiento a trabajadores y la protección de recursos, pero sin facultades para intervenir si el titular se opone.
Rescate con riesgos por gases y acceso limitado al socavón
El accidente ocurrió el 4 de junio en la mina de carbón ubicada en Las Peñas. En el lugar se activó un operativo de atención con la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ubaté y el Equipo de Salvamento Minero de la ANM, además del apoyo del CRUE, la Policía Nacional, ambulancias y la administración municipal.
Las autoridades confirmaron el rescate de dos trabajadores. Uno de ellos falleció después de la evacuación. Las tareas para ubicar a los cuatro mineros que permanecen en el interior han enfrentado dificultades por la alta acumulación de gases, un riesgo tanto para quienes están atrapados como para los rescatistas.
El personal técnico que acompaña el Puesto de Mando Unificado (PMU), liderado por el alcalde Jhonatan Ricardo Ojeda, reportó intentos de ingreso por varios pozos inclinados. Sin embargo, las condiciones de la estructura han impedido avanzar con seguridad, por lo que se evalúan nuevas alternativas de acceso para continuar el rescate.
Mientras se ajusta la estrategia para sortear los bloqueos dentro de la mina, brigadas de la Cruz Roja, personal médico y funcionarios de la alcaldía mantienen el acompañamiento a los familiares de los mineros atrapados y del trabajador fallecido.
Un nuevo accidente que eleva la alarma en la zona
En el sector, habitantes reportaron que la emergencia se originó tras una explosión al interior del socavón. De manera paralela, técnicos especializados iniciaron labores para determinar la causa del accidente, de acuerdo con los reportes sobre el operativo en el sitio.
El hecho también ocurre un mes después de otra explosión en una mina del mismo municipio, que dejó nueve mineros muertos, según se informó en ese momento. Esa cercanía entre casos aumentó la preocupación en la comunidad local y la exigencia de mayor seguimiento a las condiciones de seguridad en la actividad minera.














