La diversificación productiva del Meta entró en fase de estructuración con una hoja de ruta que busca reducir la dependencia histórica del petróleo y abrir espacio a nuevos motores como agroindustria, turismo e innovación. El plan se trabaja desde Villavicencio en el marco de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación (CRCI) y con apoyo académico, técnico y de cooperación internacional.
Una hoja de ruta en construcción para cambiar la base económica del departamento
La Gobernación del Meta informó que viene consolidando un diagnóstico técnico y una cartera de proyectos estratégicos para transformar la economía departamental hacia un modelo más equilibrado y sostenible. La apuesta, según el enfoque presentado, apunta a ampliar el sistema productivo y fortalecer el tejido empresarial en sectores distintos al petrolero.
El proceso se desarrolla con articulación de actores académicos y técnicos, además de cooperación internacional. La administración departamental lo enmarca como una respuesta a la vulnerabilidad que genera depender de un solo sector cuando se presentan fluctuaciones en la industria petrolera.
Quiénes acompañan el proceso y qué sectores prioriza la diversificación productiva del Meta
La estrategia cuenta con acompañamiento de la consultora Urban Pro, la Universidad de Los Andes – CIDER y Foro por Colombia Región Central. También tiene apoyo del Instituto de Gobernanza para los Recursos Naturales (NRGI) y la Fundación Ford, cooperación que ha permitido avanzar en el diagnóstico y estructurar lo que la Gobernación describe como “proyectos detonantes”.
En la propuesta se mencionan como ejes de impulso la agroindustria, la ganadería, el turismo, la innovación y la tecnología. En la explicación oficial también aparecen frentes como logística y economía digital, dentro de la idea de “diversificar y sofisticar” la actividad productiva del departamento.
Las razones: empleo, comercio y finanzas públicas ante los ciclos del petróleo
Isabel Betancourt, secretaria de Competitividad y Desarrollo Económico, sostuvo que el objetivo es mitigar impactos sobre empleo, comercio y finanzas públicas cuando el sector petrolero se contrae. “No podemos depender de un solo sector como el petróleo. Cuando ese sector baja, se resienten el empleo, el comercio y las finanzas públicas”, afirmó.
Para Betancourt, fortalecer sectores como agro, agroindustria, turismo, logística y economía digital busca generar empleo más estable y atraer inversión, con una perspectiva de sostenibilidad para el departamento.
Desde Urban Pro, Alfredo Bateman planteó que el Meta tiene “vocaciones y potenciales productivos”, pero necesita coordinación institucional, gobernanza y articulación de actores para convertir esa capacidad en resultados concretos. En su resumen, el desafío no sería solo identificar oportunidades, sino ordenar el trabajo conjunto para ejecutarlas.
La hoja de ruta continúa en construcción dentro de la CRCI y se presenta como el instrumento para posicionar al Meta como un territorio competitivo más allá del petróleo, con estabilidad y proyección de largo plazo.








