La médica Mónica Rocío Lombana García asumió como superintendente Nacional de Salud encargada, tras ser posesionada el 11 de agosto por la ministra de Salud, Ana María Vesga Gaviria. Su gestión tendrá como prioridades reforzar la supervisión del sistema, proteger los recursos del sector y garantizar los derechos de los pacientes.
Experiencia dentro de Supersalud
Lombana llega a la dirección de la entidad después de trabajar en la Superintendencia Nacional de Salud desde 2020. Durante ese periodo desarrolló labores vinculadas con la inspección, vigilancia y control, una de las funciones centrales del organismo sobre los actores del sistema colombiano.
La funcionaria es médica y cirujana, con especializaciones en Gerencia Hospitalaria y Gerencia de la Calidad en Salud. El Ministerio de Salud destacó su trayectoria interna como un respaldo para asumir temporalmente la conducción de la entidad.
La Superintendencia vigila a las EPS, las IPS y las entidades territoriales con competencias en salud. Entre sus tareas están el seguimiento a la administración de los recursos del sistema y el cumplimiento de las obligaciones de las entidades frente a los usuarios.
Vigilancia y recursos de salud
El Ministerio fijó tres frentes para la nueva superintendente encargada: fortalecer la vigilancia y el control del sistema de salud, proteger los recursos destinados al sector y garantizar los derechos de los pacientes. El encargo se da en un contexto de dificultades financieras para distintos actores del sistema.
Uno de los escenarios bajo la órbita de Supersalud es el de las EPS intervenidas. La entidad mantiene medidas sobre siete EPS: Emssanar, Asmet Salud, Nueva EPS, SOS, Famisanar, Capresoca y Coosalud.
Emssanar fue intervenida el 1 de junio de 2023 y Asmet Salud el 12 de mayo de ese año. Más adelante fueron objeto de medidas Nueva EPS, en abril de 2024; SOS, el 10 de abril; Famisanar, en septiembre; Capresoca, el 7 de octubre; y Coosalud, el 22 de noviembre de 2024.
El seguimiento a esas entidades se suma a las funciones de control que tendrá Lombana sobre los participantes del sistema. La protección de los afiliados, la prestación de servicios y la sostenibilidad financiera hacen parte de los asuntos asociados a ese escenario.
Con la posesión de Lombana, la Superintendencia queda bajo la conducción de una funcionaria con experiencia en sus tareas de inspección y control. Su gestión deberá avanzar en los tres frentes definidos por el Ministerio: supervisión del sistema, cuidado de los recursos y garantía de atención para los pacientes.

















