La renegociación de la deuda pública será una de las primeras prioridades del presidente electo Abelardo de la Espriella: anunció que el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, viajará a Washington para abrir conversaciones con banca internacional y organismos multilaterales, con el objetivo de mejorar plazos y tasas.
Un plan fiscal antes del 7 de agosto
El anuncio fue hecho por De la Espriella en su cuenta de X y quedó enmarcado en la preparación de la instalación del nuevo Gobierno Nacional, prevista para el 7 de agosto. En su mensaje, el mandatario entrante sostuvo que la deuda neta del país está en “niveles históricamente altos” y que la prioridad será aliviar el costo de ese endeudamiento.
La misión, según explicó, busca abrir una agenda en Washington para negociar mejores condiciones financieras. El énfasis está en lograr un perfil de vencimientos más cómodo y tasas más favorables, con la idea de dar oxígeno a las finanzas del Estado en el arranque de su administración.
De la Espriella también vinculó la iniciativa con su promesa de enviar señales de disciplina fiscal y confianza a los mercados. “Colombia volverá a honrar sus compromisos (…) y a generar confianza ante el mundo”, afirmó al confirmar el viaje del ministro designado.
CARF: deuda neta en máximos y presiones a mediano plazo
El presidente electo justificó el giro hacia la deuda con un diagnóstico que coincide con estimaciones del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf). De acuerdo con ese organismo, la deuda neta llegaría este año al 61% del PIB, lo que supondría el nivel más alto registrado.
Además, el Carf proyecta que el indicador seguiría subiendo incluso con cumplimiento de la Regla Fiscal. En esas estimaciones, la deuda neta alcanzaría 63,8% del PIB en 2028 y 64,2% en 2030, cifras que el equipo económico del gobierno entrante usa como argumento para priorizar una renegociación de condiciones financieras.
El objetivo que expuso De la Espriella es que, al mejorar plazos y tasas, se reduzca la presión sobre el presupuesto derivada del servicio de la deuda y se recupere el “orden fiscal” que dice buscar en su administración.
Tasas, riesgo y el costo de financiarse en Colombia
En su mensaje, De la Espriella ligó el peso de la deuda a un contexto de tasas elevadas. Señaló que, por el mayor riesgo percibido por inversionistas extranjeros, las tasas se han movido a máximos de casi 15%, un nivel que, según su planteamiento, puede encarecer el financiamiento futuro del Estado.
También mencionó que el Banco de la República incrementó su tasa de referencia al 12,00%, decisión que incide sobre el costo del endeudamiento público que deberá administrar el próximo gobierno. Con esa combinación —deuda alta, intereses exigentes y política monetaria restrictiva—, la apuesta es iniciar en Washington contactos con actores clave del financiamiento internacional.
Por ahora, el anuncio se concentra en abrir la agenda y en la intención de renegociar condiciones. El gobierno entrante plantea esa gestión como punto de partida para reforzar la credibilidad fiscal con la que llegará al poder el 7 de agosto.














