La posesión de Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto, no contará con la asistencia de la bancada del Pacto Histórico, que anunció su ausencia por diferencias políticas con el presidente electo, aunque dijo reconocer la legalidad de su elección.
La decisión: no ir al acto de transmisión del mando
Voceros de la colectividad informaron que sus congresistas no participarán en la ceremonia oficial de transmisión del mando presidencial. La bancada sostuvo que su postura responde a un desacuerdo político con el nuevo mandatario y no a un desconocimiento del proceso electoral.
En su mensaje, el Pacto Histórico diferenció entre la legalidad de la elección —que afirma reconocer— y lo que describió como falta de “legitimidad política” para acompañar el acto de posesión. El anuncio, así, se plantea como una decisión de representación política y no como una impugnación institucional del resultado.
Actividades y manifestaciones: convocatoria a protestas pacíficas en varias ciudades
Además de su ausencia en el acto protocolario, el Pacto Histórico señaló que el mismo 7 de agosto promoverá actividades y manifestaciones pacíficas en distintas ciudades del país. La colectividad enmarcó esas acciones como parte de su oposición política y de su derecho a expresarse públicamente.
El anuncio sitúa la fecha de la posesión como un punto de alta visibilidad política: mientras en Bogotá se realizará el relevo presidencial, sectores de la bancada buscarán marcar distancia en las calles mediante movilizaciones que, según dijeron, serán pacíficas.
Qué cambia (y qué no) con la postura del Pacto Histórico
De acuerdo con lo comunicado por el partido, su decisión no implica desconocer el resultado de las elecciones presidenciales ni el proceso adelantado por las autoridades electorales. En ese sentido, el Pacto Histórico presentó su ausencia como un gesto político frente a un gobierno entrante con el que no coincide.
La ceremonia de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella está programada para el 7 de agosto, cuando asumirá oficialmente la Presidencia de la República para el periodo constitucional 2026-2030. Con el anuncio, la bancada deja claro que su relación con el nuevo Ejecutivo empezará desde la oposición y fuera del acto formal de inicio de mandato.















